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jueves, 7 de abril de 2016

Como dijo Gracian.


Gracián fue un señor llamado en realidad Baltasar Gracián y Morales zaragozano de nacimiento que además de ser jesuita le gustaba escribir.
Es bastante conocido por una frase, "Lo bueno si breve, dos veces bueno." que ahora en el idioma no reconocido mundialmente pero practicado casi mundialmente por varios millones de ávidas manos que teclean celulares, sería así: lo bue si bre 2 vec bue.
Claro que el hombre que vivió entre 1601 y 1658 no solo escribía frasecitas que luego se convertirían en material de consumo masivo, fue también jesuita y escritor. En aquella época había tiempo para todo.
Esta referencia previa es al solo efecto de entrar en tema y expresar contundentemente que Gracián desde hace más de tres siglos y medio la tenía clara cuando dijo: Lo bueno si breve dos veces bueno.
Cosa que no ocurre con nuestra televisión vernácula que desde hace tres días nos martiriza (no en uno si no en varios canales) con primicias como estas.

-El empresario K, Lázaro Báez quedó detenido esta tarde (varias horas desarrollando el tema)
-Ya divisamos el vehículo que transporta a Báez. A ver, no, parece que ese no es.
-Ahora sí, este es el camión que trae a Báez, último momento, atención Uds. en estudios, esta es la imagen del día (?) ahí lo vemos girar a la izquierda.
-Báez baja del camión,
-Báez comió arroz con pollo.,
-Báez tomo un medicamento por su problema de salud, y además un tranquilizante.
-Báez se sentó en el banquillo de los acusados, y dijo: es hora de hablar

Los capítulos que vienen parecen ser más interesantes, no se los pierdan, en todas las radios, canales de tv. redes sociales, y blog de interés general (como este) porque Gracián nos importa un bledo porque si bien esa frasecita de   lo bueno si breve pegó fuerte hay otra que no le perdonamos en absoluto: “Son tontos todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen."
Gilipollas..¡


viernes, 17 de abril de 2015

Marcelo, manía o dependencia.

                     
La tendencia no es nueva, y solo por señalar dos o tres casos testigos diré que Estados Unidos la experimento con Ronald Reagan, en Italia la cosa fue un poco más atractiva con llona Staller, más conocida como Cicciolina, y qué don Carlos Saúl impulsó a deportistas, cantantes, actores, etc. algunos de los cuales se quedaron definitivamente en el ruedo y no se irán al menos que la parca los llame.

Pero lo de Marcelo Hugo es, como diría el desaparecido pito de américa “excepcional”.
-Se precisa darle otra impronta a la devaluada (siempre) Asociación del Fútbol Argentino, llamen a Marcelo.
-Se necesita un candidato a Gobernador de la pcia. de Bs. As. hablen con Marcelo.
-Actriz, o minita cualunque que necesita promo urgente para insertarse en la TV nacional: tirate un lance con Marcelo y pasás al frente. Todos saben la cantidad de pelmazos que hoy pululan en la pantalla vernácula gracias al susodicho.
                      

Entonces, sin profundizar en las razones socio culturales y/o económicas de tal fanatismo por el muchacho de San Carlos de Bolívar.............
Caramba, caramba esto arroja un rayo de luz a mi afán de comprender este “fenómeno”. No será que como nativo de Bolívar, lo consideran “bolivariano” e incluso su segundo nombre que lo acerca más al comandante, sea la motivación para que algunos vean en él una especie de reencarnación política del hombre que desafió al imperio.
No verdad?
Pero no, no creo que sea eso tal vez como dijo Robert Spaemann se trate solo de algo que afecta a millones: “La dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual.”
Que no es poco.
Chau, chau, chauuuuuu.,



el video es propiedad de Cesarnotaro 
gentileza de Youtube.
gracias:akifrases.com

lunes, 30 de diciembre de 2013

Una plegaria para el 2014.

1) Que los políticos dejen de jorobarnos a diario la existencia y/o que nosotros elijamos mejor.

2) Que el clima dosifique las estaciones del año como antaño, ni mucho frío, y menos tanto calor
     lo justo necesario y tolerable.

3) Que la televisión deje de ser tan, pero tan aburrida.

4) Que la economía pase a ser definitivamente una política de Estado y no un banco de pruebas donde improvisados funcionarios mezclan viejas estrategias que nunca funcionaron con supuestas innovaciones que dan como resultado más de lo mismo: inflación, devaluación por efecto, disparada del dólar, aumentos de  precios, pérdida del salario, provincias con serias dificultades de funcionamiento,  etc. etc. Haciendo siempre lo mismo, no se obtienen resultados diferentes.

5) Que no aumente la carne,

6) Claro, y el fideo tampoco,

7) Que no nos cambien el  password, sin avisarnos como hizo Wanda con Maxi,


Amen.,

lunes, 26 de julio de 2010

El diablo de la botella.


EL DIABLO DE LA BOTELLA 1893


Doy por descontado que la mayoría de los lectores conoce el relato de Robert Louis Stevenson “The Bottle” conocida aquí como El diablo de la botella, que narra la historia de un marinero de nombre Keawe quien es tentado a visitar una magnifica mansión por el propietario de la misma, donde se produce este diálogo:
—Es muy hermosa esta casa mía—dijo el hombre, suspirando amargamente—. ¿No le gustaría ver las habitaciones?
Y así fue como Keawe recorrió con él la casa, desde el sótano hasta el tejado; todo lo que había en ella era perfecto en su estilo y Keawe manifestó gran admiración.
—Esta casa—dijo Keawe—es en verdad muy hermosa; si yo viviera en otra parecida, me pasaría el día riendo. ¿Cómo es posible, entonces, que no haga usted más que suspirar?
—No hay ninguna razón—dijo el hombre—para que no tenga una casa en todo semejante a ésta, y aun más hermosa, si así lo desea. Posee usted algún dinero, ¿no es cierto?
—Tengo cincuenta dólares—dijo Keawe—, pero una casa como ésta costará más de cincuenta dólares.
El hombre hizo un cálculo.
—Siento que no tenga más —dijo—, porque eso podría causarle problemas en el futuro, pero será suya por cincuenta dólares.
—¿La casa?—preguntó Keawe.
—No, la casa no—replicó el hombre—, la botella. Porque debo decirle que aunque le parezca una persona muy rica y afortunada, todo lo que poseo, y esta casa misma y el jardín, proceden de una botella en la que no cabe mucho más de una pinta. Aquí la tiene usted.
Y abriendo un mueble cerrado con llave, sacó una botella de panza redonda con un cuello muy largo, el cristal era de un color blanco como el de la leche, con cambiantes destellos irisados en su textura. En el interior había algo que se movía confusamente, algo así como una sombra y un fuego.
- Y porque si es tan maravillosa la vende Ud. tan barata ? preguntó Keawe.
Ya le he explicado por qué suspiro —dijo el hombre—. Temo que mi salud está empeorando; y, como ha dicho usted mismo, morir e irse al infierno es una desgracia para cualquiera. En cuanto a venderla tan barata, tengo que explicarle una peculiaridad que tiene esta botella. Hace mucho tiempo, cuando Satanás la trajo a la tierra, era extraordinariamente cara, y fue el Preste Juan el primero que la compró por muchos millones de dólares; pero sólo puede venderse si se pierde dinero en la transacción. Si se vende por lo mismo que se ha pagado por ella, vuelve al anterior propietario como si se tratara de una paloma mensajera. De ahí se sigue que el precio haya ido disminuyendo con el paso de los siglos y que ahora la botella resulte francamente barata. Yo se la compré a uno de los ricos propietarios que viven en esta colina y sólo pagué noventa dólares. Podría venderla hasta por ochenta y nueve dólares y noventa centavos, pero ni un céntimo más; de lo contrario la botella volvería a mí. Ahora bien, esto trae consigo dos problemas. Primero, que cuando se ofrece una botella tan singular por ochenta dólares y pico, la gente supone que uno está bromeando. Y segundo..., pero como eso no corre prisa que lo sepa, no hace falta que se lo explique ahora. Recuerde tan sólo que tiene que venderla por moneda acuñada.
—¿Cómo sé que todo eso es verdad? —preguntó Keawe.
—Hay algo que puede usted comprobar inmediata mente—replicó el otro—. Deme sus cincuenta dólares, coja la botella y pida que los cincuenta dólares vuelvan a su bolsillo. Si no sucede así, le doy mi palabra de honor de que consideraré inválido el trato y le devolveré el dinero.
—¿No me está engañando?—dijo Keawe.
El hombre confirmó sus palabras con un solemne juramento.
—Bueno; me arriesgaré a eso—dijo Keawe—, porque no me puede pasar nada malo.
Acto seguido le dio su dinero al hombre y el hombre le pasó la botella.
—Diablo de la botella—dijo Keawe—, quiero recobrar mis cincuenta dólares.
Y, efectivamente, apenas había terminado la frase cuando su bolsillo pesaba ya lo mismo que antes.
—No hay duda de que es una botella maravillosa —dijo Keawe.
—Y ahora muy buenos días, mi querido amigo, ¡que el diablo le acompañe!—dijo el hombre.
—Un momento—dijo Keawe—, yo ya me he divertido bastante. Tenga su botella.
—La ha comprado usted por menos de lo que yo pagué —replicó el hombre, frotándose las manos—. La botella es completamente suya; y, por mi parte, lo único que deseo es perderlo de vista cuanto antes.

EL DIABLO DE LA BOTELLA 2010:


No sé y tampoco quiero saberlo porque extraña circunstancia el diablo de la botella anda haciendo de las suyas en la televisión argentina.
Según rumores, el primero en adquirirla fue Alejandro Fantino, quien tuvo algo así como un enamoramiento que le duró un tiempo bastante largo pero finalmente logró desprenderse de ella, y allí entró en escena Bautista “Beto” Casella, quien a su vez le pasó la botella a Samuel “Chiche” Gelblung , quien como es el más cabrero de los tres apenas le dio bola dos o tres meses, hasta que pasó a su actual poseedor : Marcelo Hugo Tinelli.
Las consecuencias de tener la botella y por extensión al diablo que en ella habita están empezando a notarse en el programa de Tinelli por todos los enredos, peleas, escándalos, traiciones, demandas judiciales y hasta alguna que otra acción violenta que a diario se repiten con precisión matemática.
Investigaciones realizadas oportunamente me han permitido obtener una imagen del diablo de la botella, causante de todos estos problemas,  aquí les dejo una captura para que Uds. también
 puedan verlo y así mantenerse lo más lejos de él: