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domingo, 9 de abril de 2017

Buscando un porque.

Moyano, Alfonsín, Daer, Ubaldini.
Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer, los gordos triunviros de la CGT. desarrollaron el día del paro general del jueves pasado, una conferencia de prensa para evaluar el resultado de la medida dispuesta por la central de los trabajadores, denominación ésta “trabajadores” que parece causarles escozor cada vez que la dicen pues se refieren siempre a otros, a los que trabajan, a los que aguantan cabronadas, bajos salarios muchos en negro, horarios extensos, y otras delicias de la vida laboral en empresas argentinas que ellos hace años que no viven pues se dedican a otra cosa; parar el país diciendo que así se les defiende de los gobiernos como el actual que no tiene consideración alguna para con ellos.

No voy a analizar lo dicho por los nombrados en la ocasión pues siempre caen en frases hechas, repetidas, aburridas e insustanciales, sino que traigo aquí  una parte del libro que publicara Pablo Giussani (1927-1991) reconocido escritor y periodista, de varias conversaciones que sostuvo con el entonces Presidente Raúl Alfonsín entre noviembre de 1986 y marzo de 1987  que recopiló en un libro “Porqué, Dr. Alfonsín” publicado por Sudamericana-Planeta.

Pregunta  Giussani con referencia al Plan Austral: Que reflexión puede hacer Ud. sobre la actitud general de los sindicatos frente a esta línea de política económica?
R.A.-La actitud de la CGT ha sido muy dura, por momentos parecida a la línea de acción desestabilizadora que adoptó la central obrera frente al gobierno de Íllia, pero de todos modos la sangre no ha llegado al río y en una visión de conjunto puedo decir que no hay motivo para atribuir connotaciones “conspirativas a esta actitud de la CGT.
De cualquier manera, me parece importante poner énfasis sobre la sustancial diferencia de filosofía que, en esta disputa, ha separado a la CGT. del gobierno. Es la diferencia que media entre en nominalismo salarial que domina a la central obrera y el empeño nuestro en encarar toda política retributiva en término de salarios reales.
En mi gira por Alemania Federal en 1975, visité Dusseldorf para saludar a los dirigentes de la central obrera de ese país y conocer de cerca el funcionamiento de esa Organización; eran los difíciles años de la crisis petrolera mundial, cuyos efectos ya se estaban haciendo sentir entre los alemanes.
Yo le pregunté a los líderes obreros si el salario real estaba cayendo como consecuencia del alza en los precios del petróleo y que medidas habían tomado al respecto.
Mire, me dijo uno de ellos, “ en este momento estamos recorriendo todos los sindicatos para impedirles que pidan aumentos salariales, ya que esto podría afectar gravemente muestra competitividad internacional y precipitar una caída de las ventas, lo que a su vez provocaría desocupación, un flagelo que deseamos evitar.
Me llamó la atención este criterio de globalidad económica (continúa Alfonsín) a partir del cual encaraban los dirigentes sindicales alemanes los intereses sectoriales de sus representados.
continuará   
  


la foto es gentileza de m1          

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