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viernes, 22 de diciembre de 2017

La ley pareja.




Bando Gubernamental 1:

A todos Uds. amados y nunca bien ponderados jubilados le vamos a implementar un nuevo sistema previsional, que si bien al principio les parecerá recesivo verán qué en el futuro, allá por el 2020 si consiguen superar la diabetes, la arterioesclerosis, la presión arterial elevada, la osteoporosis, alguna que otra metástasis, y las siempre peligrosas neumonías, les resultará altamente beneficioso y terminarán ganando más que la inflación.
Solo tienen que cuidar la salud, tener fe como dice el Papa Francisco y esperar que nosotros sigamos en el Gobierno pues caso contrario no damos garantía alguna que lo antedicho sea de cumplimento efectivo.

Bando Gubernamental 2:

A todos Uds. abnegados Senadores y Diputados de la Nación le vamos a mantener los suelditos que ganan actualmente, promedio de cien mil pesos mensuales, mas gastos de representación, más pasajes, más desarraigo en virtud que este año que ya finaliza se han empeñado y realizado una docena de sesiones en el año legislativo que se inicia en marzo, es decir que en diez meses de labor, menos feriados, menos vacaciones de invierno, menos falta de quorum, y varios etcéteras daría como resultado  que han asistido a una sesión por mes.

Cómo decía mi tío Serapio, “La ley pareja no es rigurosa”  

viernes, 29 de noviembre de 2013

Retrato: Gibran Jalil Gibran

Gibran Jalil Gibran  nació un día de reyes del año 1883 en la ciudad de Bisharri, al norte de Beirut, contaba solo dos años cuando su familia emigró hacia Estados Unidos país en el que fallece en 1931 cuando contaba solo 48 años.
En su breve vida Gibran escribió obras que fueron traducidas a varios idiomas destacándose entre ellas “El Profeta”.

Los que siguen son tres cuentos breves de su autoría:

El loco.
En el jardín de un hospicio conocí a un joven de rostro pálido y hermoso, allí internado.
Y sentándome junto a él, le pregunté:
-¿Por qué estás aquí?
Me miró asombrado y respondió:
-Es una pregunta inadecuada; sin embargo, contestaré.
Mi padre quiso hacer de mí una reproducción de sí mismo; también mi tío.
Mi madre deseaba que fuera la imagen de su ilustre padre.
Mi hermana mostraba a su esposo navegante como el ejemplo perfecto a seguir.
Mi hermano pensaba que debía ser como él, un excelente atleta.
Y mis profesores, como el doctor de filosofía, el de música y el de lógica, ellos también fueron terminantes, y cada uno quiso que fuera el reflejo de sus propios rostros en un espejo.
Por eso vine a este lugar. Lo encontré más sano. Al menos puedo ser yo mismo.
Enseguida se volvió hacia mí y dijo:
-Pero dime, ¿te condujeron a este lugar la educación y el buen consejo?
-No, soy un visitante -respondí.
-Oh -añadió él- tú eres uno de los que vive en el hospicio del otro lado de la pared. 

Las leyes.
Años atrás existía un poderoso rey muy sabio que deseaba redactar un conjunto de leyes para sus súbditos. Convocó a mil sabios pertenecientes a mil tribus diferentes y los hizo venir a su castillo para redactar las leyes. Y ellos cumplieron con su trabajo.
Pero cuando las mil leyes escritas sobre pergamino fueron entregadas al rey, y luego de éste haberlas leído, su alma lloró amargamente, pues ignoraba que hubiera mil formas de crimen en su reino.
Entonces llamó al escriba, y con una sonrisa en los labios, él mismo dictó sus leyes. Y éstas no fueron más que siete.
Y los mil hombres sabios se retiraron enojados y regresaron a sus tribus con las leyes -que habían redactado. Y cada tribu obedeció las leyes de sus hombres sabios.
Por ello es que poseen mil leyes aún en nuestros días. Es un gran país, pero tiene mil cárceles y las prisiones están llenas de mujeres y hombres, infractores de mil leyes. Es realmente un gran país, pero ese pueblo desciende de mil legisladores y de un solo rey sabio.

Aquel viejo, viejo vino.
Hubo una vez un hombre rico muy orgulloso de su bodega y del vino que allí había; y también había una vasija con vino añejo guardada para alguna ocasión sólo conocida por él.
El gobernador del estado llegó a visitarlo, y aquél, luego de pensar, se dijo: "Esa vasija no se abrirá por un simple gobernador".
Y un obispo de la diócesis lo visitó, pero él dijo para sí: "No, no destaparé la vasija. Él no apreciará su valor, ni el aroma regodeará su olfato".
El príncipe del reino llegó y almorzó con él. Mas éste pensó: "Mi vino es demasiado majestuoso para un simple príncipe".
Y aún el día en que su propio sobrino se desposara, se dijo: "No, esa vasija no debe ser traída para estos invitados".
Y los años pasaron, y él murió siendo ya viejo, y fue enterrado como cualquier semilla o bellota.
El día después de su entierro tanto la antigua vasija de vino como las otras fueron repartidas entre los habitantes del vecindario. Y ninguno notó su antigüedad.
Para ellos, todo lo que se vierte en una copa es solamente vino.
fuente:ciudadseva

lunes, 23 de enero de 2012

La Ley, y el Orden.

Cualquier sociedad que renuncie a un poco de libertad para ganar un poco de seguridad,
                     No merece ninguna de las dos cosas. (Benjamín Franklin) 

Ningún hombre o mujer de la tierra goza de libertad absoluta; nuestra condición de mortales así lo determina, no obstante eufemísticamente creemos tener ciertos privilegios que nos hacen pensar que realmente somos libres.
La World Wide Web, tal como la conocíamos hasta el momento en  que los rectores del mundo intervinieron Megaupload Limited y Vestor Limited, formaba parte de esa ilusión.
El hecho tratado hasta el hartazgo por todos los medios del mundo parece haber entrado en un largo paréntesis ante el retiro del autor del proyecto SOPA (Stop Online Piracy Act) Lamar Smith quien lo presentara en la Cámara de Representantes de EEUU, en octubre de 2011 y lo retira ahora para buscar otros caminos (?) que permitan solucionar el terrible crimen que significa la "piratería en internet"; pero revisando estos elementales conceptos:

La Ley:
Precepto dictado por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados. ( O de algunos?)

El Orden:
- Colocación de las cosas en el lugar que les corresponde.
- Buena disposición de las cosas entre sí.
- Regla o modo que se observa para hacer las cosas.
- Serie o sucesión de las cosas.

No pareciera que el proyecto SOPA y otros sucedáneos sirvan para el bien de los gobernados como tampoco signifiquen una buena disposición de las cosas entre sí.
Por ello será conveniente estar atentos para que aquellos que legislan no crean que son los propietarios de nuestra ilusoria libertad.

                              

Gracias:www.youtube.com/user/GeniolTV