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lunes, 29 de diciembre de 2014

Cansado de follar.


Sucedió de improviso.
Así sin que mediara alguna razón para pensar en ello, de repente en mi mente apareció como una orden, como una premisa imperiosa y de cumplimiento inmediato, la negación a….”follar”
Si, follar.-
Esa palabrita que significa lo que significa según se la utilice y que yo tenía bien claro, había llegado a hartarme y era ya el momento de decir basta.
Basta de follar ¡¡¡¡
Claro que antes consideré que era necesario analizar de manera profunda porque había tomado esta , podría decir, drástica decisión que sin dudas me limitaría de alguna forma.

Dudé un instante, no sería una determinación un tanto apresurada?
Soy aun relativamente joven para prescindir de algo que ha estado allí desde el momento en que nací, si bien por razones obvias comencé a utilizar luego de haber cumplido cierta edad.

Dejando volar mi imaginación, pensaba yo en la posibilidad de hacer una especie de interconsulta a por ejemplo: Cervantes, Lorca, Quevedo, Bécquer, Hernández, Lope de Vega, Machado, Unamuno, Baroja, Jiménez  y tantos otros notables de las letras españolas.
Más aún, veía al ingenioso hidalgo y su fiel escudero enfrascados en una interesante charla; algo así como:
-Sancho, hoy me provoca “follar” con Dulcinea, que os parece?
A lo que el escudero andado responde: vuestra altivez Dulcinea del Toboso, ha dado a entender que está encantada de que os la “folleis”.
-Amor y deseo son dos cosas diferentes Sancho; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Claro, bien predica quien bien vive. Pero, os la “follaréis” verdad?
-El amor nunca hizo ningún cobarde, Sancho.

Pero no.
Pese a la hermosa prosa de la obra de Cervantes, el “follar” colmó mis límites. Basta de follar, repito y lo coloco más claro: basta de utilizar la palabra “follar” que me resulta tanto o más antipática que otra que ha incorporado recientemente la RAE “ninguneo”; bien yo ninguneo la palabra “follar”

Tan rico idioma que tenemos no entiendo porque todo el mundo usa el vulgarismo follar, cuando bien podría utilizarse el cursi “hacer el amor” o coger  que según la real academia significa entre otras cosas “Dicho del macho de determinadas especies: Cubrir a la hembra.” es decir coger, trincar, garchar, regar los perejiles, empotar, fifar, culear, fornicar, mojar el biscocho.
Las que prefieras pero nunca “Follar”
                    
Todo por culpa de la palabrita esa..¡ caramba.

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