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lunes, 19 de septiembre de 2016

La virginidad al palo.¡

Contaba mi tío Félix, que en épocas en que él era un jovencito un amigo suyo tenía una camioneta Rastrojero con un toldo de lona en la caja, que la convertía en algo así como una mini-casilla rodante, y en una de las ventanas que se cubrían con plástico transparente había un pequeño cartel escrito a mano que decía: La virginidad es una enfermedad. Aquí se vacuna”

Nunca se supo si ese cartel, por aquel tiempo bastante original, atrajo a alguna incauta o tal vez incauto que totalmente convencida/o de tal aseveración hubiera pedido ser vacunado.
La cosa viene a cuento por una noticia que publica hoy Infobae:” La impactante cifra de vírgenes que alarma al gobierno de Japón”

El gobierno de Tokio lanza incentivos para que los japoneses se casen y formen una familia, pues preocupa que “un significativo número de  personas de ambos sexos entre los 18 y los 34 años nunca han tenido relaciones íntimas; entre los hombres, el número alcanza el 42 por ciento, y en las mujeres el porcentaje asciende al 44,2.
No debe uno entrometerse en este tipo de cuestiones, pues en realidad pertenecen al fuero íntimo de cada quien, pero no puedo resistir la tentación de hacer alguna que otra reflexión sobre el mentado y siempre polémico tema de la virginidad:

En principio, no habría que hacer tanto ruido por una contracción muscular que dura  apenas unos pocos segundos,
Sucede que a veces la virginidad no es un don sino una falta de ocasión,
O como decía el experto Marqués de Sade: … ¿cómo podemos pensar en la extravagancia de que una criatura femenina pueda tener mayor valor por tener una parte de su cuerpo poco más o poco menos abierta?
O como decía mi abuela: La mujer que no tiene suerte con los hombres, no sabe la suerte que tiene, y así y todo parió doce hijos. Claro no era japonesa.
O bien todo se resuma en una frase de Monsieur le docteur Ralph “Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud.”

Final: mi abuela no leyó nunca a Voltaire; tampoco era supersticiosa.
Yo mientras tanto, estudiaré japonés acelerado, prepararé un cartelito que diga:
処女は病気です。ここでワクチン接種されています que es la misma leyenda del Rastrojero pero en nipón y luego me iré a tentar suerte en la tierra del sol naciente....
44,2% níveas, impolutas...... te imaginás.¡




fuente:Infobae,
imagen de la pelicula Belleza americana.

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