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viernes, 17 de diciembre de 2010

Made in....,

“No hay raza pura y basar la política en el análisis etnográfico es centrarse en una quimera.
Los países más nobles son aquellos en los que la sangre es más desigual.” Ernest Renan

Cuando yo era pibe en mi barrio a muy pocos llamábamos por su nombre de pila, estaban el negro, el napia (por su gran nariz) el colorado, el gordo, Mary (más conocida como "alambre con pelos" por ser muy delgada) la lunga (que no era Sally) "fideo con tuco" por ser pelirroja, "planchazo" porque nadie la invitaba a bailar, Pitín, el petiso Mario, y yo conocido como el "gringo" y muchos otros que no menciono para no resultar pesado.

Los diminutivos como Beto, Lito, Tito, Chela, Pancho etc. también eran bastante utilizados hasta que las nuevas generaciones los fueron cambiando por  flaco, loco, boludo, crazy, que también fueron enriquecidos por algunos de los mayores de nuestro entorno desde el "che pibe" pasando por mocoso, pendejo, mocito (que boludéz) zopenco, etc.
Cuentan los mayores que una frase como "morocho de labios gruesos, por no decirte negro jetón" no ofendía a nadie (incluido el destinatario) pues se tomaba como una humorada que nadie rechazaba.

Xenofobia era una palabra que se utilizaba solo en América del Norte, estas tierras eran un crisol de razas, y se convivía pacíficamente con quienes hoy se denominan “pueblos originarios” junto a nosotros que descendíamos de los barcos según el decir de Octavio Paz:”los mexicanos descienden de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos....de los barcos'."

En su libro” Buenos Aires Negra arqueología histórica de una ciudad silenciada” el arquitecto y escritor  Daniel Schavelzon expresa que en sus inicios la capital argentina tenía buena parte de su población -bastante más del 30 por ciento- de otro color de piel, hablaba extrañas lenguas, tenía su música, sus barrios, sus templos, sus edificios de reunión...". Según el mismo investigador, las provincias tuvieron una población africana mayor aún: a finales del siglo XVIII, la población africana de Tucumán era del 64 por ciento; la de Santiago del Estero, del 54 por ciento; la de Catamarca, del 52; la de Salta, del 46; la de Córdoba, del 44.

Los tiempos de la globalización y la inmediatez de la información por cientos de canales diferentes, principalmente los de comunicación masiva instalan rápidamente una palabra en este caso “xenofobia” y de inmediato un histeria colectiva se apodera de la mayoría de la población al punto que algunos en lugar de decir “negro” dicen oscuro.
Recordé que en alguna ocasión (lamentablemente nefasta) muchos argentinos colocaban en las lunetas de sus autos o en los escaparates una leyenda que decía : “los argentinos somos derechos y humanos”

Monseñor Laguna conspicuo representante de la Iglesia Católica dijo sentado a la mesa de la señora de los almuerzos refiriéndose a los jóvenes “nini” ( los que ni trabajan, ni estudian) que eran unos indeseables “borrachos y drogadictos” olvidando aquello de “amar al prójimo como a ti mismo” A don Justo le dieron en 1988  el "Premio a la defensa de los derechos humanos y al sistema democrático", por el colegio de Abogados de Morón con lo cual se demuestra cómo funciona la idiosincrasia argentina.
Nos enamoramos, adoptamos y utilizamos todas las palabras que demuestren a los demás que tan amantes y respetuosos somos de esto o aquello,y las cambiamos por otras, hoy xenofobia,  ayer matrimonio igualitario,  atrás en el tiempo, derechos y humanos,y hasta nos convertimos en poetas populares para acuñar frases como esta: Patria querida, dame un Presidente como Alan García (es del publicista Osvaldo Agosto y se hizo en 1983) o “Argentina, te quiero, por eso voto a Cafiero”

Por eso lo de la xenofobia se nos pasará pronto como pasaron otras tantas cosas y como dice Marcos Aguinis: es maravilloso ser argentino por lo mucho que atesora nuestro pueblo y nuestro país. Tengo fundadas esperanzas que a mediano plazo nos irá bien, que la Argentina tiene futuro.”
Que el accionar de unos pocos no nos confunda, en realidad somos algo fanfarrones, pero buena gente.
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Gracias:cesare1972

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